Un plato sano y fresco, ideal para meses calurosos
Comenzamos elaborando la crema suave de ajo, para lo cual dispondremos el ajo en un mortero con un poco de sal gruesa para que éste no patine. Majamos hasta obtener una pasta.
Obtenida ésta, y sin parar de majar, añadiremos las dos yemas de huevo, y, poco a poco, los aceites. No pararemos de molturar hasta que consigamos una emulsión.