El local se encuentra en el Palacio de los Marqueses de la Vega y Armijo del siglo XVII, en el corazón de la Judería y tiene capacidad para unos 80 comensales.
Su cocina es tradicional andaluza, pero incorpora unos toques de creatividad que son de agradecer. Por supuesto la calidad de su materia prima es insuperable. La decoración clásica y elegante ayuda a que la velada se convierta en inolvidable.
Entre sus platos podemos encontrar una Dorada con pisto tradicional y aceite de trufa negra, Berenjenas crujientes en tempura con miel de caña, o sus típicas Croquetas caseras de langostinos.


