Este original y acogedor restaurante de la costa almeriense se encuentra a tan sólo cuatro kilómetros de la capital, en el interior de una antigua cantera, frente al Mar Mediterráneo. Tranquilidad y bienestar emanan de sus paredes de piedra caliza, invitando al comensal a experimentar el placer de degustar sus platos en comunión con la naturaleza.
A su original decoración y evocador ambiente hay que sumar el que merecen sus platos con un resultado perfecto en todos los detalles.
Dentro de su amplia gama de carnes rigurosamente seleccionada destacar platos como el Cochinillo, o la Pierna de cordero de la Alpujarra.
Su bodega: En su interior esperan ser descorchadas más de 30.000 botellas con una esmerada representación de todas las denominaciones de origen, tanto nacionales como de fuera de nuestro país.


