Es uno de los postres más tradicionales de la cocina mediterránea. Elaborado con ingredientes naturales como el aceite, la harina o el huevo, siempre han tenido un lugar preferente en la pastelería. Hoy vamos a ver cómo se elaboran los bizcochos.
Gustan a grandes y pequeños y su fácil y rápida elaboración ha hecho que en ninguna merienda que se precie falten bizcochos. Solos o acompañados son los dulces favoritos de buena parte de la población.
Si a ello se suma que ofrecen una variedad amplísima de formas de elaboración, desde el consabido de limón a otros más originales como el de zanahoria o de yogur, tienes el postre perfecto para cada ocasión. Además al ser caseros, los ingredientes utilizados son de gran calidad aportando una gran cantidad de beneficios al organismo.
Sabores, texturas, nutrición, variedad… Aquí te proponemos 10 recetas de bizcochos para que elijas la que mejor se adapte a cada velada.
Bizcochos de la huerta
Las frutas y hortalizas protagonizan una buena proporción de los postres, sumando a éstos una mayor nutrición y convirtiéndolos en dulces más saludables. Con los bizcochos ocurre lo mismo. Puedes añadir un toque diferente a la receta del bizcocho de tu familia si, por ejemplo, usas como ingrediente principal la zanahoria. El resultado será un bizcocho muy vistoso con un color vivo que además aportará a tu organismo una buena cantidad de vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes aportadas por la zanahoria.
Lo mismo ocurre si elaboras esta receta de bizcocho de calabaza. Además de los nutrientes que ofrece esta hortaliza, su aspecto será un atractivo para los más pequeños que, al mismo tiempo que disfrutan del postre, están recibiendo una buena cantidad de fibra y vitaminas, como el beta-caroteno y la vitamina C.
Y si con las hortalizas se pueden elaborar ricos bizcochos, con las frutas pasa lo mismo. Las manzanas pueden ser las mejores aliadas para cocinar un cremoso bizcocho. En esta receta se usan además almendras que son una fuente importante de proteínas y grasas insaturadas que ayudan a controlar el colesterol.
Otra de las frutas con la que puedes elaborar un rico, divertido y original bizcocho es la fresa. Si preparas una mousse con esta fruta, rica en vitamina C y con un escaso valor calórico, el resultado será un postre que no dejará indiferente a nadie.
Apuesta por el chocolate
Sin lugar a dudas, los bizcochos más aclamados son aquellos que usan chocolate bien en su elaboración bien en su acompañamiento. Por ello, aquí te proponemos tres formas diferentes de hacer que el chocolate y el bizcocho sean una pareja perfecta.
El primero sería el bizcocho tradicional de chocolate. Ése que, sólo con su color, llama la atención de los más golosos y que es la opción perfecta para las celebraciones de los más pequeños. Además puede acompañarse de helados o frutas convirtiéndolos en deliciosos bocados para todos los públicos.
Una variedad de este bizcocho tradicional sería el de chocolate sin gluten. Elaborado con ingredientes aptos para celíacos mantiene el sabor y el atractivo y además suma salud.
Otra opción para los más chocolateros es este bizcocho a los dos chocolates, en el que se mezcla el sabor del chocolate más puro con el dulce chocolate blanco. Una joya para el paladar que además tiene una presentación muy vistosa.
Sencillez y ligereza
Si no eres demasiado hábil entre los fogones puedes optar por este Bizcocho de yogur. Rápido y fácil de elaborar el resultado es un postre muy jugoso.
Lo mismo pasa con el bizcocho borracho. Elaborado con ron, el sabor de este postre es muy dulce, idóneo para tomar solo en desayunos y meriendas y afrontar la jornada con energías renovadas.
Y para los golosos que quieren mantener la línea también hay opciones, como este bizcocho light, que al elaborarse con ingredientes menos calóricos resulta un postre más ligero pero que mantiene el mismo sabor.