La repostería suele ser una tarea pendiente en la práctica de la cocina: que si es mucho
trabajo, que si engorda, que si los resultados no son los esperados… Sin embargo un
buen postre puede hacer las delicias de los más pequeños de la casa, de los invitados, de
los mayores e, incluso, de las personas enfermas.
Aquí os proponemos 10 postres muy sencillos de elaborar con los que acertarás en todas
las ocasiones.
Empecemos por los más rápidos de hacer. No hace falta dedicarle horas y horas a la elaboración de un buen postre. En unos minutos se puede conseguir una popular leche merengada o un sabroso arroz con leche al microondas. El primero será una fuente de calcio muy importante y el segundo aportará al organismo una gran cantidad de hidratos.
También en tan sólo unos minutos podemos elaborar unos boniatos fritos con azúcar y canela. Éste es un postre poco consumido pero con grandes ventajas para el organismo. Con propiedades antioxidantes, los boniatos (o batata) son ricos en vitamina A, C y magnesio.
Además, las sobras de este postre se pueden aprovechar para elaborar una crema dulce
de boniatos, ideal para acompañar a carnes y otros platos salados. Se trata de una receta
energética, muy adecuada para niños, personas que realizan esfuerzos importantes o quienes se encuentran débiles o convalecientes. Aunque eso sí, las personas con diabetes o sobrepeso deben moderar el consumo de este postre.
Si además de disfrutar de un rico manjar queremos cuidar la salud, otra opción es
elaborar en casa un yogur griego. Éste es un alimento probiótico, es decir, que contiene
microorganismos que actúan de manera beneficiosa en la flora intestinal. Algunos
de estos beneficios son la estimulación de la respuesta inmunitaria, aumento de la absorción de calcio y una mejora de la digestión de la lactosa.
El batido de plátano elaborado con soja es otra opción si queremos endulzarnos cuidando la salud, ya que a los beneficios habituales de la leche de soja (con aminoácidos esenciales, fundamentales para el crecimiento y el desarrollo del niño) se une el rico sabor del plátano, una fruta recomendable para las personas que padecen hipertensión arterial.
Si os ha gustado este postre elaborado con fruta, también lo harán estos buñuelos de
manzana. Es muy rica en vitaminas, minerales, fibra y sustancias de acción antioxidante, aunque hay que tener en cuenta que la técnica empleada en este postre, la fritura, va a
aportar una gran cantidad de calorías.
También tienen alguna que otra caloría de más las galletas de canela en las que la harina, el
azúcar y la grasa de la mantequilla aportan una buena cantidad de hidratos de carbono.
Aunque eso sí, las personas diabéticas pueden sustituir el azúcar por algún edulcorante.
Más allá del bizcocho
Si se prefiere un dulce tradicional, de los de toda la vida, aquí os presentamos tres
propuestas para disfrutar de un postre tan popular como el bizcocho. En primer lugar,
un bizcocho de aceite de oliva ideal para acompañar desayunos y
meriendas. Se puede completar con mermelada, mantequilla o chocolate. Otra
variedad de este postre son los bizcochitos de vinagre que, al ser pequeños, pueden tomarse como tentempié a cualquier hora del día.
Y una tercera opción es disfrutar del bizcocho bañándolo en una fondue de chocolate. Ésta además, puede acompañarse con frutas frescas, chucherías o cualquier otro dulce.