- Este plato, está cocinado con una base de Otros y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato
Con estas deliciosas frituras tendrás el éxito garantizado en las cenas de los peques. Además, si las presentas en un formato apropiado se convertirán en un aperitivo muy original.
Elabora una bechamel: Pica media cebolla en daditos muy pequeños y póchala en una cazuela con la mantequilla y una pizca de sal. Una vez pochada, agrega la harina y rehógala hasta que quede bien disuelta y sin grumos.
Vierte ahora la leche, previamente calentada, poco a poco y sin parar de remover con una varilla o cuchara de madera.
Pon a punto de sal y condimenta con la pimienta blanca. Debe quedarnos una bechamel espesa, como para croquetas.
Sobre una bandeja extiende cuatro montones de salsa bechamel. Pon encima de cada montón un poco de jamón york y queso, ambos cortados en daditos pequeños. Ahora cubre con un poco más de bechamel y deja enfriar.
Una vez fría la masa, dale la forma deseada y pásala por harina, huevo y pan rallado (en ese mismo orden).
Ahora fríe las villeroys en abundante aceite de oliva hasta que adquieran un bonito color dorado.
Deposítalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y… listo!
Si quieres enriquecer la bechamel y darle además un punto de color, añádele un par de yemas de huevo y bate bien.
Los fritos son uno de los aperitivos o entrantes más apreciados porque gracias a su suave sabor resultan muy fáciles de comer. En su elaboración se pueden incluir casi cualquier tipo de alimento. En este caso los fritos se han elaborado con jamón york y queso cremoso, una buena fuente de proteínas y de calcio. Esta preparación requiere de una salsa bechamel y la posterior fritura, por lo que el contenido graso y calórico va a verse incrementado. Para que este contenido aumente lo menos posible, se puede emplear leche desnatada para elaborar la bechamel y a la hora de freírlos es conveniente introducirlos en el aceite cuando ya está caliente, y una vez fritos depositarlos en un trozo de papel de cocina absorbente para que quede en él todo el aceite sobrante.







