- Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Creativa.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Primavera / Verano, y se suele servir a los comensales como Primer plato
La receta que hoy proponemos mezcla dos sabores a priori opuestos pero que dan como resultado una combinación única: el queso y el gazpacho.
Ponemos en remojo el pan. Pelamos y partimos los tomates y el diente de ajo.
Partimos también el pimiento. Mezclamos todos estos ingredientes. Le añadimos el pan escurrido. Regaos con el aceite de oliva y el vinagre, al gusto. Salamos y trituramos con la batidora. Añadimos agua hasta alcanzar la textura deseada.
Ahora elaboramos la mousse: cocemos la parte blanca de los puerros y trituramos hasta obtener un puré. Separamos las yemas c de las claras. Batimos las yemas con un poco de sal y el queso en crema.
Agregamos el parmesano rallado, el puré de puerros y todas las claras batidas al punto de nieve. Mezclamos con cuidado e introducimos en la nevera. Servimos el gazpacho y encima le colocamos una cantidad de mousse. Regamos con aceite de oliva y ya tenemos listo este original plato.
Haz un aliño de pimientos, zanahorias y tomate y corona la mousse con esta guarnición.
Además de una explosión de vitaminas, el gazpacho andaluz es fuente de belleza para el cuerpo. Ayuda a hidratar y proteger la piel, gracias a su alto contenido en agua y betacarotenos (pigmentos vegetales de color anaranjado o rojizo, precursores de la vitamina A) esencial para proteger la piel y para prevenir algunos tipos de cáncer. Por ello, es un plato ideal para el verano, cuando la piel está expuesta en exceso a agentes agresivos como el sol, el cloro, etc.
Contiene además una larga lista de minerales, como fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio.
La mousse de queso, por su parte, aportará grasas y vitaminas así como proteínas de los huevos empleados en su elaboración.







