- Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre
Este postre es una alternativa para endulzarnos la comida de manera ligera. Además es fácil de preparar.
Lo primero que debemos hacer es batir las yemas de los huevos con el edulcorante. Agregamos entonces la ralladura de la cáscara de los limones y un poco del jugo. Seguimos batiendo hasta que quede una mezcla homogénea. Ahora, mezclamos la gelatina con el resto del jugo de limón y ponemos a calentar para que se disuelva bien.
Cuando esté fría, la añadimos a la crema anterior. Batimos las claras al punto de nieve y las mezclamos con el queso. Una vez mezclados unimos con la crema de las yemas. Batimos bien para que quede una fina crema.
Vertemos en el molde elegido y metemos en la nevera para que cuaje bien. Servimos frío y regamos con sirope de chocolate.
Este postre puede acompañarse también con mermelada, frutos secos, frutos rojos, hojas de menta u otros siropes dulces.
Este postre es una alternativa ligera para los golosos. En lugar de azúcar hemos empleado edulcorante y el queso blanco es desnatado por lo que las calorías del plato no van a ser demasiado elevadas.
Los huevos aportarán proteínas y el limón va a enriquecer el plato con vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante, muy beneficiosas para la salud.







