- Este plato, está cocinado con una base de Verduras y legumbres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato
Pochamos la cebolla a fuego medio con un buen chorreón de aceite de oliva.
Añadimos ahora la pechuga troceada y salteamos durante 1 ó 2 minutos. Salpimentamos y agregamos el vino blanco, dejando que se consuma unos minutos.
A continuación, cubrimos con agua y, cuando rompa a hervir, añadir el azafrán y el orégano al gusto. Agregamos los guisantes y los dejamos guisar hasta que estén casi tiernos.
El siguiente paso será añadir las patatas troceadas, y continuamos guisando hasta que estén tiernas y el caldo haya espesado.
Antes de servir, agregar el huevo duro picado y rectificar el punto de sal.
Si quieres conseguir un huevo cocido perfecto, éste no debe hervir menos de 8 minutos (coceríamos durante menos tiempo si quisiéramos la yema más cremosa). Además, una vez haya cocido el huevo, sumérgelo en un recipiente con agua helada. Esto nos ayudará a pelar el huevo con suma facilidad.
A este plato le van estupendamente unos taquitos de jamón serrano.
La alta concentración de fibra del guisante y su contenido elevado de vitamina B1 constituyen dos de sus ventajas más relevantes. Hay que tener en cuenta que se trata de un vegetal rico en sales minerales ácidas, por lo que no es recomendable su ingesta en grandes cantidades por enfermos reumáticos y renales.
El pollo aporta menos grasas que la carne vacuna, pero contiende casi la misma proporción de hierro, zinc y vitaminas del grupo B.
La parte más magra del pollo es la pechuga, pero siempre se recomienda consumir todos los cortes sin piel, ya que esta aporta 90 calorías de más.
Datos nutricionales del guisante fresco:
- Calorías: 90 Kcal. /100 gr.
- Proteínas: 6.8 gr. / 100 gr.
- Grasas: 0.9 gr. / 100 gr.
- Hidratos de carbono: 11.4 gr. / 100 gr.
- Índice glucémico (IG): 35





