- Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato
Las carrilleras son un bocado de lo más tierno y jugoso. Para disfrutar plenamente de este plato es fundamental tener a mano un buen trozo de pan con el que “mojar” en la salsa, la cual está tan rica que hasta puede robarle el protagonismo a las propias carrilleras.
Limpia bien las verduras y córtalas para rehogarlas en una olla exprés con aceite de oliva. Mientras tanto, vamos enharinando las carillenas, las freímos en una sartén con abundante aceite de oliva y las reservamos.
Una vez tengamos las verduras bien pochadas, añade el vino tinto, deja evaporar el alcohol e introduce las carrilleras. Cierra la olla exprés y deja cocinar durante 15-20 minutos.
Mientras se terminan de cocer las carrilleras, vamos a ir preparando la crema de patata a la albahaca: Cuece las patatas en un cazo con abundante agua. En otro cazo pondremos la leche a hervir. Una vez haya hervido la leche, retira el cazo del fuego, incorpora las hojas de albahaca y tapamos el cazo con film transparente para que la leche se infusione y aromatice con la albahaca (unos 15 minutos, aproximadamente). Pela las patatas cocidas e introdúcelas en el robot de cocina junto con la leche infusionada, un chorreón de aceite de oliva y una pizca de sal. Turbina hasta obtener una crema de patata suave y homogénea.
Ya sólo nos queda abrir la olla a presión y continuar con la cocción durante otros 10 minutos hasta que la salsa haya adquirido algo de consistencia.
Reserva las carrilleras y pasa la salsa por el robot de cocina (o por un chino) para que la salsa nos quede bien fina.
Emplatamos las carrilleras, las salseamos con su salsa y acompañamos con un poco de crema de patata a la albahaca.
Otro acompañamiento que va fenomenal con estas carrilleras es un arroz blanco.
Las carrilleras (o carrilladas) son una parte muy carnosa de la quijada del animal. Esta carne no está considerada como una de las partes más nobles, y, sin embargo, resultan un bocado muy tierno y jugoso. Las más populares son las de la ternera y el cerdo.
Para acompañar estas tiernas piezas de carne hemos elaborado una crema de patata, rica en hidratos de carbono, los cuales nos van a proporcionar unas buenas dosis de energía.
Por su parte, las verduras empleadas en el sofrito van a enriquecer la receta con una buena cantidad de vitaminas, minerales, fibra y sustancias de acción antioxidante, grandes aliadas de la salud.





