- Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato
La variedad de ingredientes empleados en esta receta hacen que estos callos sean muy nutritivos y completos.
En una olla, cocer a fue muy fuerte durante unos minutos el morro partido y los callos. Escurrir y repetir la operación una segunda vez. Reservar.
En otra olla colocar una cebolla entera, la zanahoria, cinco clavos, unos granos de pimienta negra y un par de hojas de laurel. Añadir los callos y el morro. Cubrir con agua, sazonar al gusto y dejar a fuego medio hasta que la carne se haga. Reservar el caldo bien colado.
Para la salsa: dorar los ajos pelados y picados con aceite, así como las cebollas y el pimiento partidos. Trocear la guindilla y añadir a las verduras. Dejar pochar y sazonar. Batir la mezcla con un poco del caldo que se ha reservado. Se pela y trocea la morcilla y se rehoga en la misma sartén en la que se han pochado las verduras. Agregar dos cucharadas de harina y remover. Añadir las verduras trituradas y el caldo restante y sumergir en él los callos y morros. Mezclar bien y cocinar a fuego lento unos minutos.
Para mejorar la presentación del plato pueden añadirse una ramitas de perejil en cada cazuela.
Los callos de ternera destacan por su la elevada presencia en su composición nutricional de hierro. Ello hace que sea un alimento ideal para aquellas personas que desarrollan una intensa actividad física. También es rico en vitamina B5, la cual nos ayuda a controlar los niveles de colesterol. La morcilla empleada en la receta va a elevar el contenido calórico de la misma.
Datos nutricionales de los callos de ternera:
- Calorías: 134 kcal. /100 gr.
- Proteínas: 14.8 gr. / 100 gr.
- Grasas: 0.3 gr. / 100 gr.
- Hidratos de carbono: 8,3 gr. / 100 gr.
- Índice glucémico (IG):





