- Este plato, está cocinado con una base de Carnes y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Segundo plato
El plato que preparamos hoy presenta una combinación perfecta de sabores gracias a la mezcla de un suave queso con el cordero.
Mezclamos las yemas con el queso. Añadimos la harina y una cucharadita de levadura. Amasamos muy bien. Extendemos la masa y la cortamos en trocitos. Salpimentamos la carne de cordero al gusto y la cortamos en trozos pequeños. Colocamos un trozo de carne dentro de cada trocito de masa. Freímos en aceite muy caliente. Retiramos y colocamos sobre papel absorbente para retirarle el exceso de grasa y ¡a comer!
Acompaña estos buñuelos con una ensalada de espinacas o con unas patatas paja.
La carne de cordero es rica en ácidos grasos saturados, y ello hace que sea una de las carnes más jugosas y sabrosas. El cordero aporta además proteínas de buena calidad, hierro y minerales entre los que destacan el fósforo y el potasio. Pero eso sí, debe ser consumido con precaución por las personas con problemas cardiovasculares. El queso aportará grasas y algo de calcio.
Hay que tener en cuenta que los ingredientes empleados en la masa y el modo de cocinarlo, la fritura, aumentarán el contenido calórico del plato.
Datos nutricionales del cordero:
- Calorías: 178 kcal. / 100 gr.
- Proteínas: 18 gr. / 100 gr.
- Grasas: 11,8 gr. / 100 gr.
- Hidratos de carbono: 0 gr. / 100 gr.
- Índice Glucémico (IG): 0







