- Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante
Los boquerones en vinagre son un clásico en todas las bodegas, bares, restaurantes, chiringuitos y demás locales de copeo y tapeo.
Sin embargo, no necesariamente por repetidos y archiconocidos tienen por qué volverse aburridos e insulsos. Todo lo contrario, disfrutemos de este plato de boquerones en vinagre tan sencillo de preparar como complejo e interesante de definir: a medio camino entre el aliño y la conserva, del sashimi y de los salazones. En todo caso, los boquerones en vinagre son un plato sabroso, casero y barato ¿Qué más se puede pedir?
En primer lugar, limpia los boquerones. Éstos deben quedar abiertos, sin espinas y sin el mínimo rastro de vísceras o sangre. Si quieres ahorrarte la faena de limpiarlos, pídeselo a tu pescadero de confianza, él lo hará con mucho gusto.
Una vez los tengas bien limpios, colócalos en una fuente plana, sálalos y cúbrelos con el vinagre.
Introduce la fuente en el frigorífico y deja que los boquerones maceren en esta solución de vinagre. Enseguida apreciaremos como, por acción del vinagre, la carne del boquerón se torna blanca, nacarada. Los boquerones deben macerar en el frigorífico durante al menos 4 horas.
Mientras, pica el ajo y el perejil finamente y mézclalos con el aceite de oliva.
Transcurrido el tiempo de macerado, saca los boquerones de la nevera y colócalos en otra fuente plana. Cúbrelos ahora con la mezcla de aceite de oliva, ajo y perejil que elaboramos antes.
Reserva durante una hora más en el frigorífico para que los boquerones tomen el sabor del aliño y… listos para consumir!
Si el vinagre que vas a emplear para macerar los boquerones es demasiado fuerte, rebájalo con un poco de agua.
Para decorar y acompañar tus boquerones en vinagre puedes añadir unas cuantas aceitunas verdes.
El boquerón, al igual que todo pescado azul, es rico en ácidos grasos Omega-3, los cuales nos ayudan a reducir los niveles de colesterol en sangre y a evitar la formación de coágulos o trombos. Es por ello que el consumo de este pescado está indicado para toda la población, y en especial a aquellas personas que padezcan trastornos de carácter cardiovascular.
El boquerón es rico en proteínas de alto valor biológico y vitaminas, destacando entre estas últimas las del grupo B (B2, B3, B6, B9 y B12) y otras vitaminas liposolubles como la A y la D.
Con relación a los minerales, este pescado es una excelente fuente de magnesio y yodo. Cuando consumimos el boquerón entero nos estamos aprovechando del calcio que contienen sus espinas. De hecho, la cantidad de calcio aportada por 100 gr. de boquerón es similar a la aportada por un vaso de leche.
Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, este pescado azul es, junto con la merluza, el principal alimento relacionado con la alergia del Anisakis, un parásito que se aloja en las vísceras del pescado y pasa al músculo del pez cuando éste muere. Por eso mismo, y debido a que los boquerones en vinagre se consumen semicocinados, es conveniente congelarlos durante 24 horas antes de proceder a la elaboración de este plato.
Datos nutricionales del boquerón:
- Calorías: 142 kcal. /100 gr.
- Proteínas: 21.5 gr. / 100 gr.
- Grasas: 6 gr. / 100 gr.
- Hidratos de carbono: 0.5 gr. / 100 gr.
- Índice glucémico (IG): 0







