- Este plato, está cocinado con una base de Pescados y mariscos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
- Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato
La receta que hoy proponemos tiene aires de Cataluña: un rico bacalao con salsa romesco.
Comenzamos friendo los ajos enteros sin pelar, en aceite de oliva. Mientras, escaldamos los tomates en agua para poder retirarles bien la piel. En otra sartén ponemos a freír el pan. Colocamos en una olla este pan frito, las avellanas, las guindillas, los ajos y una ramita de menta.
Cortamos el bacalao en trozos y lo freímos. Agregamos un chorrito de vino blanco y reservamos.
Ahora, pelamos los tomates y los ponemos en la cazuela con el resto de ingredientes. Es el turno de hacer la salsa: vamos echando aceite de oliva, sal y un poco de vinagre, al tiempo que vamos triturando hasta lograr una textura cremosa. Introducimos el bacalao en la salsa y ¡listo!
Acompaña este plato con unas verduras y tendrás un menú muy completo.
El bacalao es un pescado blanco que se caracteriza por su escaso contenido graso. El consumo de este pescado supone además una fuente de alto valor biológico, así como de diversos minerales (potasio, fósforo, sodio, calcio y magnesio) y vitaminas del grupo B.
El tomate, por su parte, otro de los ingredientes protagonistas de esta receta, tiene un alto contenido en vitaminas C y E, así como la presencia de carotenos en el tomate convierten a éste en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo. Además, el tomate es también muy rico en vitaminas, fibra y minerales. El aceite de oliva aportará grasas saludables para el organismo.
Datos nutricionales del bacalao:
- Calorías: 315 kcal. /100 gr.
- Proteínas: 75 gr. / 100 gr.
- Grasas: 1,7 gr. / 100 gr.
- Hidratos de carbono: 0 gr. / 100 gr.
- Índice glucémico (IG): 0







