Para darle un toque de color a este plato, añade unas cucharadas de tomate frito a la nata y riega con esta mezcla el pescado unos minutos antes de sacarlo del horno.
Este plato de pescado no dejará indiferente a tus comensales. La textura suave de la nata y el sabor de la sidra son la combinación ideal para este rodaballo.